Monday, October 01, 2012

Inmadurez o Trastorno del desarrollo


Existen varios tipos de inmadurez
Inmadurez psicológica

Entendemos como falta de madurez o inmadura a la persona que no tienen actualizadas al máximo sus potencialidades, sean éstas de carácter psicomotriz, intelectual, o afectivo, en relación al momento cronológico considerado y según un determinado modelo tipo o patrón, todavía no adulto, falta de manejo en todos, o en algunos campos o habilidades del conocimiento humano.

La persona inmadura no ha llegado a termino en el desarrollo de todas o algunas sus capacidades como ser humano, ya sean cognitivas, afectivas, de comportamiento o físicas. Muchas veces se expresa en  falta de responsabilidad y en el miedo a tomar decisiones por temor al fracaso

Inmadurez neurológica

Un prematuro que no haya desarrollado completamente su sistema nervioso en el útero materno podría tener sus funciones cerebrales inmaduras, hasta lograr llegar a su desarrollo adecuado. Entre los signos que denoten inmadurez en las funciones cerebrales se incluyen:

Fisiológicas: Ahogarse con mucha frecuencia, cambiar frecuentemente de color, y respirar irregularmente o tener frecuencia cardíaca irregular.

Motoras: Retorcerse, sufrir entumecimiento muscular, cojear o estar imposibilitado de permanecer erguido.

Estados de la Consciencia: Incapacidad para estar alerta o sufrir un estado de nerviosismo constante.

Atención: Problemas para focalizarse en una persona en particular o prestar atención; cansarse rápidamente cuando se interactúa con alguien.

Autorregulación: Dificultad para calmarse luego de haberse puesto nervioso


El hecho de comprender y darse cuenta de que su hijo está retrasado en cualquier área particular del funcionamiento neurológico la ayudará a satisfacer mejor sus necesidades y a ayudarlo a adaptarse al entorno que lo rodea y así facilitará su desarrollo y crecimiento.

Se  diferencia del retraso mental que consiste en un aprendizaje  incompleto de las habilidades cognitivas durante el desarrollo humano, que conduce finalmente a limitaciones sustanciales en el desenvolvimiento normal. Se caracteriza por un funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, que tiene lugar junto a limitaciones asociadas en dos o más de las siguientes áreas de habilidades adaptativas: comunicación, cuidado personal, vida en el hogar, habilidades sociales, utilización de la comunidad, autogobierno, salud y seguridad, habilidades académicas funcionales, ocio y trabajo.

Inmadurez emocional

Las personas que llegan a la edad adulta pero siguen viviendo como adolescentes, sufren el Síndrome de Inmadurez Emocional. Son personas con una edad de 30, 40, o mas años que viven como adolescentes.

El llamado síndrome de Peter Pan en alusión al personaje que vive en el país del “nunca jamás”, un mundo en el que el tiempo no pasa, solo habitado por niños. Y cuando Peter Pan se entera que el no es el padre de estos niños, siente un gran alivio, y esto es lo que les pasa a las personas que padecen este síndrome:”no quieren dejar de ser hijos para pasar a ser padres”.


Estas personas disfrutan de las ventajas de ser eternos adolescentes, sin preocuparse por el paso del tiempo, sin la responsabilidad que implica ser padre, ni el compromiso afectivo de estar en pareja y formar una familia.

Por el contrario, sienten que comprometerse con una persona y asumir la responsabilidad de hacerse cargo de una familia, coarta su libertad.

Es esta una libertad de hacer y deshacer lo que tiene ganas, olvidando que un ser adulto es aquel que si bien es libre, afronta las consecuencias de sus actos, de las que el inmaduro no quiere saber nada, siempre en una eterna juventud.

Una vez aclarado esto, entonces ¿cual inmadurez tiene el déficit atencional?
El diagnóstico de inmadurez neurológica, aunque se puede parecer, es transitorio y no existe en ninguna de las clasificaciones aceptadas internacionalmente para niños y jóvenes. La palabra inmadurez debe ser desterrada de modo definitivo de las características atribuibles a los déficits atencionales, porque además de incorrecta e inexacta es degradante para ellos.
Cuando algunas funciones no corresponden a la edad cronológica o no se han desarrollado de modo uniforme ni homogéneo se puede decir que existe una variación normal del desarrollo, lo que es equivalente a disarmonía del desarrollo. Si tienen un curso estable deben ser diagnosticados como trastorno específico del desarrollo del lenguaje, de las funciones viso espaciales o de la coordinación de movimientos.
Los Trastornos del Desarrollo

Son  aquellas desviaciones en el patrón de desarrollo que exceden el rango normal de variación porque ocurren ya sea en un tiempo, una secuencia o un grado no esperado para la edad o etapa del desarrollo.

Suponen una inteligencia normal, ausencia de déficits sensoriales significativos y ausencia de lesión cerebral.

De acuerdo al tipo de funciones neurológicas que experimenten un desarrollo relativo más lento, serán las manifestaciones clínicas que mostrará el niño. Así, por ejemplo, una combinación de dificultades en atención selectiva, control de impulsos, control emocional y control del grado de actividad motora, se manifestará como una dificultad importante del niño para adecuar su conducta a las exigencias de su medio ambiente. Esto sucede con los niños portadores de Síndrome de Déficit Atencional - Hiperactividad.

Cuando la variación de funciones que experimenta el niño, se da en una combinación de dificultades viso-espaciales, organización de las secuencias temporales, memoria, control de la motilidad voluntaria y funciones cerebrales superiores, la manifestación será un Trastorno de Aprendizaje Escolar.

Pero, además puede desviarse el patrón de maduración del sueño y control de esfínteres (Enuresis nocturna primaria), el desarrollo del habla y lenguaje o el control motor (Dispraxia del desarrollo).

Existe una variada gama de posibilidades de combinación de estas definiciones neurológicas del desarrollo, que acompañarán por períodos largos de tiempo, y que se expresarán clínicamente como variaciones en la conducta  y/o el ritmo de aprendizaje escolar. Muchas de ellas llevan a que el  afectado sienta crónicamente, que no cumple las expectativas de su medio, con el consiguiente impacto emocional negativo.

1 comment:

Unknown said...

DIOS mío este artículo debería ser más publicado porque no hay mucha explicación para nuestros hijos que padecen de estos problemas neurológicos y todavía en 2017 no hay mucha explicación y los padres volviendonos locos buscando solución cuando los mismos doctores desconocen o no comunican estos posibles problemas.